Redes Sociales

Buscar

User Login

LA VIRGEN DEL CARMEN

Fiesta de la Virgen del Carmen

 Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen es la denominación común que suele recibir Santa María del Monte Carmelo, una de las diversas advocaciones de la Virgen María. Su denominación procede de su veneración en el Monte Carmelo, en Tierra Santa y podría traducirse  como jardín de Dios. La veneración de esta advocación mariana ha sido difundida en el mundo por la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, llamados carmelitas.

 En España es patrona del mar y también de la Armada Española. Esta advocación da nombre a todas aquellas personas que se llaman Carmen, Carmela o Carmelo, y que celebran su onomástica en la festividad de Nuestra Señora del Carmen, el 16 de julio.

 La veneración remonta al grupo de ermitaños que, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo. Estos devotos, hacia el 1200, formaron la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, los carmelitas.

 Según la tradición, el 16 de julio de 1251, la imagen de la Virgen del Carmen se le había aparecido, a San Simón Stock, superior general de la Orden, entregándole el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita, prometiendo librar del castigo eterno a los que lo llevasen. El escapulario recibió reconocimiento papal en 1587 y ha sido respaldado por los pontífices posteriores.

 También, según la tradición, en el siglo XIV la Virgen se apareció al papa Juan XXII y le prometió ayuda contra sus adversarios si otorgaba una nueva aprobación a los carmelitas. La Virgen también prometió la salvación de los carmelitas profesos y de los devotos que llevasen la señal del hábito o el escapulario y cumpliesen prescripciones de oración y, en caso de que correspondiese a su estado canónico, de castidad. La Virgen descendería al purgatorio el primer sábado después de su muerte para llevarlos al cielo, de ahí que esto recibiese el nombre de Privilegio Sabatino. Esto fue aprobado por el papa Juan XII en la Bula Sabatina del 3 de marzo 1322. Posteriormente, fue aprobado también por el papa Clemente VII.

 La devoción mariana hacia la Virgen del Carmen se extendió a muchos países de Europa, entre ellos a España y desde éste a numerosos países de América.