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EL TIEMPO PASCUAL

El Tiempo Pascual

 El tiempo pascual o tiempo de Pascua es un periodo del año litúrgico, comprendido por los cincuenta días entre el domingo de Pascua de la Resurrección de Jesús hasta el domingo de Pentecostés. El color que comprende este tiempo es el blanco que simboliza luz, gozo, pureza, gracia…

 Durante este tiempo de especial alegría y festividad se celebra también el día de la Ascensión, que conmemora la ascensión de Jesucristo al cielo en presencia de sus discípulos tras anunciarles que les enviaría el Espíritu Santo, que es precisamente lo que se celebra el día de Pentecostés.

 La fiesta de la
Pascua es tan importante, que un solo día no nos alcanza para festejarla. Por eso la Iglesia ha fijado una octava de Pascua, ocho días, para contemplar la Resurrección y un Tiempo Pascual, cincuenta días,  para seguir festejando la Resurrección del Señor.

 El Tiempo Pascual es el más fuerte de todo el año, que se inaugura en la Vigilia Pascual y se celebra durante siete semanas hasta Pentecostés. Es la Pascua, paso, de Cristo, del Señor, de la muerte a la vida, a su existencia definitiva y gloriosa. Es la pascua también de la Iglesia, su Cuerpo, que es introducida en la Vida Nueva de su Señor por medio del Espíritu que Cristo le dio el día del primer Pentecostés.

 La liturgia insiste mucho en el carácter unitario de estas siete semanas. La primera semana es la octava de Pascua, en la que ya por tradición los bautizados en la Vigilia Pascual, eran introducidos a una más profunda sintonía con el Misterio de Cristo que la liturgia celebra. La octava de Pascua termina con el domingo de la octava, llamado in albis, porque ese día los recién bautizados deponían en otros tiempos los vestidos blancos recibidos el día de su Bautismo.

 La unidad de la cincuentena queda también subrayada por la presencia del Cirio Pascual encendido en todas las celebraciones, hasta el domingo de Pentecostés. Los varios domingos no se llaman, como antes, por ejemplo, domingo III después de Pascua, sino domingo III de Pascua. Las celebraciones litúrgicas de esa cincuentena expresan y nos ayudan a vivir el misterio pascual comunicado a los discípulos del Señor Jesús.

 Las lecturas de la Palabra de Dios de los ocho domingos de este Tiempo en la Santa Misa están organizadas con esa intención. La primera es siempre de los Hechos de los Apóstoles, la historia de la primitiva Iglesia, que en medio de sus debilidades, vivió y difundió la Pascua del Señor Jesús. La segunda cambia según los tres ciclos: la primera carta de San Pedro, la primera carta de San Juan y el libro del Apocalipsis.